“Todo ritual constituye una oportunidad de transformación. Para llevar a cabo el ritual, debemos estar dispuestos a transformarnos de una u otra forma. La disposición interna es lo que da vida y poder al ritual.” (Starhawk)
¿Cómo disponerse internamente? A través de los elementos apropiados, dejándonos crear en tu propio lugar el escenario adecuado.
El Arte del Amor requiere que hagamos uso de todas las ayudas eróticamente estimulantes para cautivar y elevar los sentidos. Aprender a ensanchar los escenarios íntimos hasta incluir en ellos culturas más exóticas.
Los cinco sentidos son los instrumentos de los amantes. Debemos aprender a jugar con ellos diestra y finamente.
La música o melodía que incite la pasión, la entrega y la sensualidad, invita a la desinhibición de la pareja.
El deleite con frutas u otros alimentos jugosos, y el disfrute en un círculo de intimidad.
A través de la incorporación del agua y fragancias, distintas temperaturas y aromas despiertan la piel y el olfato. Los “amantes” se hacen presentes en una forma distinta y el encuentro se torna mágico.
Las luces de las velas, ensayando sombras danzantes, disponen al ensueño, estado ideal para la creación del propio ritual,
El masaje con aceites, invita a los celebrantes a una aproximación cada vez mayor. Considerarlo como un regalo especial de placer que prepara para el ritual, eliminando todas las tensiones y despertando el lenguaje del cuerpo. Un tiempo donde se combinan relajación, erotismo y entrega.
Una verdadera Celebración de los Sentidos. |
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